Call for Proposals: Faculty Spotlight Exhibitions at the IAS
May 29, 2025UC Santa Cruz faculty across the divisions are invited to submit a proposal for an exhibition of their artwork at the Institute...
Investigación realizada por la Dra. Natalia Botero-Acosta, investigadora posdoctoral del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la UC Santa Cruz y directora general de la Fundación Macuáticos Colombia
Se emplean transmisores satelitales para monitorear los desplazamientos de las ballenas. Los investigadores lanzan dichos transmisores mediante un fusil de aire. La pieza metálica se ancla en la capa de grasa del animal, donde puede permanecer varios meses brindando información valiosa para los investigadores sobre sus patrones de movimiento a lo largo del tiempo. Los transmisores envían datos de ubicación varias veces al día cuando los ejemplares etiquetados emergen para respirar.
En este video, se visualizan los datos de dos campañas de marcado satelital en la bahía de Monterrey: una en la primavera de 2024, para analizar los patrones estacionales de alimentación, y otra en el otoño de 2024, para rastrear las migraciones hacia México.
Bahía de Monterrey, primavera de 2024
En abril de 2024 se desplegaron transmisores satelitales para seguir los patrones de forrajeo y alimentación de cinco ballenas jorobadas. Estos patrones mostraron gran variabilidad. Algunas viajaron largas distancias, mientras que otras permanecieron en áreas reducidas; unas se mantuvieron cerca de la costa y otras se internaron mar adentro. Emergió un patrón claro: el forrajeo y la alimentación se concentran principalmente en el Monterey Bay National Marine Sanctuary, un área marina protegida federalmente en la costa central de California que prohíbe actividades como la perforación petrolífera, el vertido de desechos y la minería del lecho marino dentro de su perímetro. No obstante, al superponer estos datos con la información de tráfico marítimo recopilada por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), se observó que algunas ballenas se alimentan en zonas de intensa navegación, lo que suscita preocupación por colisiones con embarcaciones y contaminación acústica.
De la bahía de Monterrey a México, otoño de 2024
En octubre se desplegó una segunda serie de transmisores para cartografiar la ruta migratoria de seis ballenas jorobadas hacia sus áreas de reproducción en el centro de México. A diferencia de los patrones de alimentación, durante la migración las ballenas siguen una trayectoria bastante uniforme, desplazándose con rapidez a lo largo de la costa hasta sus zonas de reproducción.
La información obtenida mediante el marcado satelital se emplea para evaluar cómo las actividades pesqueras, las rutas de navegación y los vertidos agrícolas pueden afectar a las ballenas durante sus migraciones. La data sobre cuándo y dónde ballenas navegan áreas como los Puertos de San Francisco y Long Beach, dos de las áreas en grandes riesgos de golpes de barcos en aguas estadounidense, pueden informar el manejo de áreas marinas y ayudar a estabilizar nuevos santuarios marinas.